No se si tenga el valor para decirle que lo extraño demasiado, no sé como demonios se metió en mis pensamiento, nuestra amistad duro muy poco eh perdido la cuenta de cuantas veces eh contado nuestra historia, y siempre termina en ¿Por que no se lo dices?, no lo sé simplemente no lo sé sera tal vez es ¿Por que mi orgullo no me lo permite?¿Por que tengo miedo de un “Te lo dije”? o de un ¿Ok? bien eso ya no me importa yo decidí que el seria feliz con alguien más yo no lo puedo hacer feliz… soy muy complicada… en la mañana estoy feliz, en la tarde triste, y en la noche sera mejor que no me hables si no quieres terminar con un tenedor enterrado en el brazo… odio ser así pero no lo puedo evitar me molesto de cual quier cosa aun que sea insignificante..
Luna pudo oler los pinos que crecían en el sendero del lago lentamente, llego a la puerta de salida, oyó una voz de mujer que decía –“Los de primero en fila aquí” ¡Por favor! Todo los de primero conmigo–Luna le informo a la niña que iba con ella, que se diera prisa. Rápidamente luna se acerco a los cientos de carruajes que siempre llevaban a los estudiantes que no eran de primero hacia el castillo. Luna se acerco y acaricio unos animales que parecían caballos, pero tenían algo de reptiles; No tenían nada de carne, su pelo negro se agarraba a sus esqueletos, haciendo que cada hueso fuera visible, sus cabezas eran de dragón y sus ojos sin pupilas, blancos y fijos, tenían alas grande y con texturas de cuerpo que parecían diseñadas para murciélagos gigantes, estaban de pie y tranquilos y parecían misteriosos y siniestros. Luna se acerco a Harry llevando la jaula de Pigwi en sus brazos; La pequeña lechuza parecía gorgojar de nervios más de lo normal –Aquí la tienes–Dijo ella–Es una lechecita muy dulce ¿Verdad? –Esto… si lo es–Dijo ron ásperamente–Bien, vamos a dentro entonces… ¿Qué me estabas diciendo Harry? –Luna voltio y vio como Draco seguido por un pequeño grupo de tontos que incluían a Crabbe, Goyle, Theodore Nott, Blaize Zabinni, Pansy, empujaron algunos chicos de segundo con cara de tímidos para tener un carruaje para ellos solos. –Yo también puedo verlos–Le dijo Luna a Harry– ¿De verdad la vez? –Dijo Harry volviendo hacia Luna–Puedo ver las alas de los caballos reflejadas en ojos azules–Oh, sí–Dijo Luna–Soy capaz de verlos desde mi primer día aquí–Ellos siempre tiran de los carruajes, no te preocupes, “estas tan cuerdo como yo. El castillo de Hogwarts, surgió ante la vista de todos, cerca se alzaron numerosas torres de color oscuro contra el cielo negro por todas partes brillaban algunas ventanas como si estuviera en llamas. Los carruajes tintinaron al parar cerca del escalón de piedra que conducía a la puerta principal de roble. Luna salió del carruaje rápidamente y se unió a la multitud de gente que desesperaba por subir al castillo. Al entrar Luna pudo notar las antorchas flameantes y los pasos de los estudiantes cruzando de piso de piedra por la puerta de la derecha provocaban un resonante eco, la rubia se dirigió al gran comedor y la fiesta de comienzo del periodo. Las cuatro mesas del gran comedor se llenaban arriba un techo terso y sin estrellas, el cual era justo como el cielo que ellos podían vislumbrar por las altas ventas, las velas flotaban en el aire, los largos de las mesas, iluminando a los plateados fantasmas, quienes se tambaleaban por todo el salón, se iluminaban las caras de los estudiantes que hablaban con impaciencia, narrando noticias y anécdotas del verano saludando ruidosamente a los amigos de otras casas y mirando los nuevos cortes de cabello y los trajes nuevos de los demás. Luna se alejo bastante hasta la mesa de Ravenclaw, después de llegar al castillo Draco se acomodo en la mesa de Slytherin, sus compañeros. El alboroto de las conversaciones en el Gran Comedor se desvaneció, los de primer año se alinearon en frente de la mesa de los profesores, quedando de cara a la profesora McGonagall, que colocó el taburete con cuidado ante ellos, y luego se aparto moviéndose un poco hacia atrás. Draco no prestaba atención a lo que decía el sombrero seleccionador el cual comenzó a recitar su tonta canción, el rubio empezó recorrer el Gran Comedor con la mirada hasta que llego a la mesa de Ravenclam (Realmente Draco estaba buscando a Harry… ya saben para molestarlo después) de pronto recordó que Luna era de esa casa y comenzó a buscarla ¿Me pregunto si esa loca es amiga de Potter? Pensaba el chico. Hasta que encontró a la rubia. Luna estaba media oculta por decenas de estudiantes, voltio y pudo observarla estaba sola ahí sentada y aburrida. El Sombrero Seccionador se inmovilizó de nuevo, y un gran aplauso se manifestó por todo el Gran Comedor, la profesora McGonagall recogiendo el sombrero y el taburete desapareció por detrás y el profesor Dumbledore se puso de pie para dar su habitual discurso de Bienvenida, mientras él hablaba Luna intentaba no mirar hacia la mesa de Slytherin, donde Draco estaba rodeado de admiradoras. De inmediato apareció gran cantidad de comida en las mesas; carne asada, pasteles y bandeas con verduras, pan, salsas y jarras de jugo de calabaza. Luna se moría de hambre así que rápidamente tomo un par de papas asadas y algo de salsa de tomate junto a una buena ración de verduras cocidas. Luna tomo un trozo de pastel de manzana, su favorito, en un movimiento brusco en la mesa de Slytherin la hizo volver la cabeza, Pansy trataba de hacerle comer una fresa a Draco pero este la rechazo y luego tomo un pastel de manzana, luna volvió a mirar su pastel antes de que lo que había visto, sacudió su cabeza agitando así su cabello y sonreía. La profesora Grubbly–Pank se acaba de aparecer detrás de la mesa de los profesores y se sentó en el lugar que debía haber ocupado Hagrid, Luna hecho un vistazo a la mesa de Gryffindor, donde estaba Harry, para ver qué cara ponía; Estaba serio. Cuando todos los estudiantes habían terminado de comer y el ruido en el pasillo comenzaba a subir otra vez, Dumbledore se puso de pie una vez más, las conversaciones cesaron inmediatamente girara sus caras al director. Luna se sentía completamente satisfecha, pensaba una y otra vez en que su cama la esperaba en algún sitio arriba; caliente y suave–Bien, ahora que todos, digerimos otro banquete magnifico, pido unos momentos de su atención para el aviso habitual de principio de año–Dijo el director Dumbledore–“Los de primer año, deberán saber que el bosque en las tierras de afuera están prohibidos” para los estudiante y unos cuantos de nuestros estudiante más viejos deberán saber ahora porque… el Sr. Fitch el vigilante, me ha preguntado para lo que él dice en los cuatrocientos y 60 segundo de tiempo (Recuerde que esta historia está basada en el 5º libro… solo cambian algunas partes para Luna y Draco… Harry y los demás quedan como está plasmado en el libro… excepto que Harry y Hermione se quedan juntos no pregunten por qué ¬¬) El director empezaba a hablar pero esta vez fue interrumpido descaradamente por la nueva profesora; Era rechoncha, bajita y tenía el cabello pardusco y rizado, se había puesto una diadema de color rosa que hacia juego con la esponjosa chaqueta de punto del mismo tono que llevaba sobre la túnica. Luna vio que tenía un pálido rostro que recordaba al de un sapo tal vez sería la nueva profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras, de reojo la rubia alcanzo a ver en la mesa de Slytherin, como la cabeza de Draco se movía exageradamente hacia un lado (Muero de risa al imaginar a Draco asiendo esa tontería),entonces luna se preguntó si él la a habría estado mirando, de golpe vio que ella buscaba algo, como una tierna mirada que freno en el, se quedaron mirando el uno al otro, se sentía incomodo por interesarle tanto esa mirada pero no podía dejar de verla. Ella le soltó una sonrisa y él se la devolvió sin darse cuenta, Pansy le paso la mano por la cara haciéndole volver a la realidad, la chica quiso confirmar su hipótesis y volvió la cabeza hacia allí, pero para si no tan agradable sorpresa no se encontró con los ojos grises que esperaba, si no con los iracundos ojos oscuro (Pansy Parkinson se había dado cuenta de sus intensiones) y decidió que sería buena idea sonreírle, algo que seguramente no se esperaba. Luna no regreso su mirada hacia su mesa y decidió que sacaría su revista y empezó a leerla al revés… minutos después Luna decidió echar el último vistazo a la mesa de Slytherin y para su desagradó Draco parecía muy entretenido escuchando las palabras de la profesora, tanto que asentía de vez en cuando con una sonoriza en los labios. Después de su discurso, ella se sentó y Dumbledore comienzo aplaudir, entonces el resto de profesores y alumnos comenzaron a aplaudirle cortes mente.–Muchas gracias profesora Umbrige este ha sido un discurso muy aclaratorio –Dijo inclinándose a ella –Bueno y ahora como comentaba los entrenamientos de Quidditch serán llevados acabo...
Luna pudo oler los pinos que crecían en el sendero del lago lentamente, llego a la puerta de salida, oyó una voz de mujer que decía –“Los de primero en fila aquí” ¡Por favor! Todo los de primero conmigo–Luna le informo a la niña que iba con ella, que se diera prisa. Rápidamente luna se acerco a los cientos de carruajes que siempre llevaban a los estudiantes que no eran de primero hacia el castillo. Luna se acerco y acaricio unos animales que parecían caballos, pero tenían algo de reptiles; No tenían nada de carne, su pelo negro se agarraba a sus esqueletos, haciendo que cada hueso fuera visible, sus cabezas eran de dragón y sus ojos sin pupilas, blancos y fijos, tenían alas grande y con texturas de cuerpo que parecían diseñadas para murciélagos gigantes, estaban de pie y tranquilos y parecían misteriosos y siniestros. Luna se acerco a Harry llevando la jaula de Pigwi en sus brazos; La pequeña lechuza parecía gorgojar de nervios más de lo normal –Aquí la tienes–Dijo ella–Es una lechecita muy dulce ¿Verdad? –Esto… si lo es–Dijo ron ásperamente–Bien, vamos a dentro entonces… ¿Qué me estabas diciendo Harry? –Luna voltio y vio como Draco seguido por un pequeño grupo de tontos que incluían a Crabbe, Goyle, Theodore Nott, Blaize Zabinni, Pansy, empujaron algunos chicos de segundo con cara de tímidos para tener un carruaje para ellos solos. –Yo también puedo verlos–Le dijo Luna a Harry– ¿De verdad la vez? –Dijo Harry volviendo hacia Luna–Puedo ver las alas de los caballos reflejadas en ojos azules–Oh, sí–Dijo Luna–Soy capaz de verlos desde mi primer día aquí–Ellos siempre tiran de los carruajes, no te preocupes, “estas tan cuerdo como yo. El castillo de Hogwarts, surgió ante la vista de todos, cerca se alzaron numerosas torres de color oscuro contra el cielo negro por todas partes brillaban algunas ventanas como si estuviera en llamas. Los carruajes tintinaron al parar cerca del escalón de piedra que conducía a la puerta principal de roble. Luna salió del carruaje rápidamente y se unió a la multitud de gente que desesperaba por subir al castillo. Al entrar Luna pudo notar las antorchas flameantes y los pasos de los estudiantes cruzando de piso de piedra por la puerta de la derecha provocaban un resonante eco, la rubia se dirigió al gran comedor y la fiesta de comienzo del periodo. Las cuatro mesas del gran comedor se llenaban arriba un techo terso y sin estrellas, el cual era justo como el cielo que ellos podían vislumbrar por las altas ventas, las velas flotaban en el aire, los largos de las mesas, iluminando a los plateados fantasmas, quienes se tambaleaban por todo el salón, se iluminaban las caras de los estudiantes que hablaban con impaciencia, narrando noticias y anécdotas del verano saludando ruidosamente a los amigos de otras casas y mirando los nuevos cortes de cabello y los trajes nuevos de los demás. Luna se alejo bastante hasta la mesa de Ravenclaw, después de llegar al castillo Draco se acomodo en la mesa de Slytherin, sus compañeros. El alboroto de las conversaciones en el Gran Comedor se desvaneció, los de primer año se alinearon en frente de la mesa de los profesores, quedando de cara a la profesora McGonagall, que colocó el taburete con cuidado ante ellos, y luego se aparto moviéndose un poco hacia atrás. Draco no prestaba atención a lo que decía el sombrero seleccionador el cual comenzó a recitar su tonta canción, el rubio empezó recorrer el Gran Comedor con la mirada hasta que llego a la mesa de Ravenclam (Realmente Draco estaba buscando a Harry… ya saben para molestarlo después) de pronto recordó que Luna era de esa casa y comenzó a buscarla ¿Me pregunto si esa loca es amiga de Potter? Pensaba el chico. Hasta que encontró a la rubia. Luna estaba media oculta por decenas de estudiantes, voltio y pudo observarla estaba sola ahí sentada y aburrida. El Sombrero Seccionador se inmovilizó de nuevo, y un gran aplauso se manifestó por todo el Gran Comedor, la profesora McGonagall recogiendo el sombrero y el taburete desapareció por detrás y el profesor Dumbledore se puso de pie para dar su habitual discurso de Bienvenida, mientras él hablaba Luna intentaba no mirar hacia la mesa de Slytherin, donde Draco estaba rodeado de admiradoras. De inmediato apareció gran cantidad de comida en las mesas; carne asada, pasteles y bandeas con verduras, pan, salsas y jarras de jugo de calabaza. Luna se moría de hambre así que rápidamente tomo un par de papas asadas y algo de salsa de tomate junto a una buena ración de verduras cocidas. Luna tomo un trozo de pastel de manzana, su favorito, en un movimiento brusco en la mesa de Slytherin la hizo volver la cabeza, Pansy trataba de hacerle comer una fresa a Draco pero este la rechazo y luego tomo un pastel de manzana, luna volvió a mirar su pastel antes de que lo que había visto, sacudió su cabeza agitando así su cabello y sonreía. La profesora Grubbly–Pank se acaba de aparecer detrás de la mesa de los profesores y se sentó en el lugar que debía haber ocupado Hagrid, Luna hecho un vistazo a la mesa de Gryffindor, donde estaba Harry, para ver qué cara ponía; Estaba serio. Cuando todos los estudiantes habían terminado de comer y el ruido en el pasillo comenzaba a subir otra vez, Dumbledore se puso de pie una vez más, las conversaciones cesaron inmediatamente girara sus caras al director. Luna se sentía completamente satisfecha, pensaba una y otra vez en que su cama la esperaba en algún sitio arriba; caliente y suave–Bien, ahora que todos, digerimos otro banquete magnifico, pido unos momentos de su atención para el aviso habitual de principio de año–Dijo el director Dumbledore–“Los de primer año, deberán saber que el bosque en las tierras de afuera están prohibidos” para los estudiante y unos cuantos de nuestros estudiante más viejos deberán saber ahora porque… el Sr. Fitch el vigilante, me ha preguntado para lo que él dice en los cuatrocientos y 60 segundo de tiempo (Recuerde que esta historia está basada en el 5º libro… solo cambian algunas partes para Luna y Draco… Harry y los demás quedan como está plasmado en el libro… excepto que Harry y Hermione se quedan juntos no pregunten por qué ¬¬) El director empezaba a hablar pero esta vez fue interrumpido descaradamente por la nueva profesora; Era rechoncha, bajita y tenía el cabello pardusco y rizado, se había puesto una diadema de color rosa que hacia juego con la esponjosa chaqueta de punto del mismo tono que llevaba sobre la túnica. Luna vio que tenía un pálido rostro que recordaba al de un sapo tal vez sería la nueva profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras, de reojo la rubia alcanzo a ver en la mesa de Slytherin, como la cabeza de Draco se movía exageradamente hacia un lado (Muero de risa al imaginar a Draco asiendo esa tontería),entonces luna se preguntó si él la a habría estado mirando, de golpe vio que ella buscaba algo, como una tierna mirada que freno en el, se quedaron mirando el uno al otro, se sentía incomodo por interesarle tanto esa mirada pero no podía dejar de verla. Ella le soltó una sonrisa y él se la devolvió sin darse cuenta, Pansy le paso la mano por la cara haciéndole volver a la realidad, la chica quiso confirmar su hipótesis y volvió la cabeza hacia allí, pero para si no tan agradable sorpresa no se encontró con los ojos grises que esperaba, si no con los iracundos ojos oscuro (Pansy Parkinson se había dado cuenta de sus intensiones) y decidió que sería buena idea sonreírle, algo que seguramente no se esperaba. Luna no regreso su mirada hacia su mesa y decidió que sacaría su revista y empezó a leerla al revés… minutos después Luna decidió echar el último vistazo a la mesa de Slytherin y para su desagradó Draco parecía muy entretenido escuchando las palabras de la profesora, tanto que asentía de vez en cuando con una sonoriza en los labios. Después de su discurso, ella se sentó y Dumbledore comienzo aplaudir, entonces el resto de profesores y alumnos comenzaron a aplaudirle cortes mente.–Muchas gracias profesora Umbrige este ha sido un discurso muy aclaratorio –Dijo inclinándose a ella –Bueno y ahora como comentaba los entrenamientos de Quidditch serán llevados acabo...